Boca vivió una noche para el olvido este martes en La Bombonera: perdió por penales con Alianza Lima, fracasó en su gran objetivo del año de acceder a la fase de grupos de la Copa Libertadores y puso en jaque el ciclo de Fernando Gago.
El Xeneize, que estaba obligado a dar vuelta la serie luego de la derrota 1-0 en Perú, abrió el marcador rápidamente a los seis minutos del partidos. Carlos Palacios descargó a la izquierda en Marcelo Saracchi, éste envió el centro y Miguel Trauco se terminó llevando la pelota por delante marcando un gol en contra.
Sin embargo, el gol tempranero no alcanzó para que el local pueda imponer sus condiciones. De hecho, la ventaja no duró demasiado porque, a los 19, una pelota parada cayó como un puñal en el área: tras un tiro libre desde la derecha de Pablo Ceppelini, el interminable Hernán Barcos marcó el empate 1-1.
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Recién en los minutos de descuento se despertó Boca, con un tiro al travesaño de Milton Giménez y otra situación clarísima de Cavani, que erró un gol insólito.
Hasta la última apuesta de la noche, a matar o morir, le saldría mal a Gago: metió a Leandro Brey considerándolo experto en penales y sacó a Agustín Marchesín, que llegaba caliente y sólido.
En los penales, Brey no pudo tapar ninguno de los buenos remates de Paolo Guerrero, Fernando Gaibor, Trauco, Erick Noriega y Pablo Lavandeira. El Xeneize venía bien con Rojo, Cavani, el ingresado Williams Alarcón y Giménez, pero otro ingresado, Alan Velasco, se topó en el último con las manos de Viscarra arrojándose a su derecha y se terminó la historia.
Con todo el peso de una realidad, Boca perdió, se quedó sin Copa Libertadores pero también sin competencia internacional en todo el 2025. Solo deberá conformarse con el campeonato local, la Copa Argentina y el difícil Mundial de Clubes.